De presidir la Cavea a luchar en la Arena.
Cuando me hicieron la entrevista en La Crónica de Salamanca, con motivo de la presentación del libro «Mientras Amanece. 366 reflexiones para una vida«, me sugerían que mis respuestas no fueran excesivamente extensas, aunque tuviera la libertad de contestar como considerara oportuno. La respuesta a mi curiosidad sobre el motivo de tal consejo fue que la prensa digital, como casi todo, se acostumbra a ver en móviles y esto supone que se debe desplazar con el dedo hacia arriba para pasar pantallas. A cada movimiento con el pulgar se le conoce como track y, según los estudios, cualquier noticia o entrevista debe aguantar el paso de «4 tracks» antes de que se cambie a otra información o entretenimiento. Dicho de otra forma, no tenemos la paciencia ni la serenidad de aguantar más de 4 tracks cualquier noticia que iniciamos.
Esto me hizo reflexionar sobre lo que supone un terminal Smart de un teléfono, que da acceso a los Circos Romanos del siglo XXI, donde el espectáculo nos lo proporcionan desde lugares remotos, con intereses diversos y que nos hacen actuar con nuestro pulgar hacia arriba y abajo, cual emperador Romano. Pero, a diferencia de entonces, nosotros no presidimos la grada, la cavea, sino que somos los gladiadores en lucha por proporcionar pan, dentro de ese circo, a intereses económicos de los que no somos conscientes. Me resonó como un trueno, cuando oí la afirmación de expertos que se mueven por estas bambalinas digitales al explicar: «Si te ofrecen algo gratuito para entretenerte, el producto que están vendiendo realmente eres tú«.
Efectivamente, el tiempo que nos mantienen «trackeando», supone exponernos como producto. Aunque deberíamos preguntarnos: ¿Qué buscamos con tanta inquietud fuera, que nos obliga a ir pasando de búsqueda en búsqueda, cuando tenemos en nuestro interior una riqueza por explorar y explotar y que nos llenaría más, o al menos de otra forma, más imperecedera?


